"Lo que más me agotaba eran las noches. Me levantaba 3 o 4 veces y luego iba a trabajar completamente destrozado. Mi mujer ya me insistía para que fuera a un especialista. Con Uroprostan estoy durmiendo 7-8 horas seguidas por primera vez en dos años. Ese dolor molesto en el bajo vientre ha desaparecido. Tengo mucha más energía — me siento diez años más joven."




